Facturación electrónica
Boletas y facturas con IGV desagregado, series y numeración correlativa.
Conecta con tu facturador · Modo demostración para empezarDesde que abres la cocina hasta que cuentas la caja. Salón, comandas, almacén, personal y los números que hoy no ves — funcionando incluso cuando se cae el internet.
Es un restaurante de verdad con tres meses de movimiento. Código del local: demo. Toca lo que quieras — se rehace solo cada noche.
El POS por un lado, el inventario en un Excel, la planilla en otro Excel, las reservas en WhatsApp y el delivery en tres aplicaciones distintas. Cada uno con su número, y ninguno con la verdad.
sistemas que no se hablan entre sí
al mes cuadrando números a mano
de comisión que se lleva una app de delivery
lo que de verdad te cuesta cada plato
Cada mayorista abrevia a su manera. Se lo dices una vez y la siguiente factura de ese proveedor ya viene resuelta. Lo que no reconoce lo deja en blanco para que lo elijas tú, en vez de adivinar: una línea vacía se corrige, un insumo equivocado ya elegido se confirma sin mirar.
Cada mesa lleva cuatro relojes: cuánto lleva vacía, cuánto tardó en atenderse, cuánto en llegarle la comida y cuánto lleva esperando limpieza. El que se pasa se pone en rojo solo.
Le pones tiempo a cada plato: a cocina sale primero la entrada, y el fondo cuando levantes.
El mozo ve qué combina con lo que acaba de agregar, en el momento en que sirve.
La pre-cuenta trae abajo rayas para que el cliente escriba su RUC, su razón social y su dirección. Se acabó apuntarlo en una servilleta y perder un dígito camino a la caja.
Nadie exporta nada ni cuadra un Excel. El sistema ya sabe lo que vendiste, lo que te costó y lo que quedó — plato por plato y canal por canal.
Sigues abriendo mesas, tomando pedidos y mandándolos a cocina. Todo se guarda en el aparato y se manda solo cuando vuelve la señal, sin que nadie tenga que hacer nada.
Cobrar y emitir comprobantes sí esperan a la señal, y es a propósito: un cobro que nadie puede verificar y un correlativo inventado son problemas peores que esperar diez minutos.
Un toque y dejas de recibir pedidos por internet —también en Rappi y PedidosYa— con horario por día y pausa automática cuando la cocina se llena.
Calculado con lo que de verdad tarda TU cocina, plato por plato, más la cola que tienes en ese momento.
Rappi, PedidosYa y tu propio delivery entran a la misma comanda que la mesa 5. No hay tres tablets sonando a la vez.
Un arqueo en el que ves el número antes de contar no es un arqueo: es teclear lo que dice la pantalla. Aquí cuentas, escribes, y recién entonces el sistema te dice si cuadra.
Y si faltan veinte soles todos los martes en la misma caja, te lo dice. Un faltante suelto no significa nada; un patrón de treinta cierres sí.
Por puntos y por horas: el que abrió el local no se lleva lo mismo que el que entró a las once. Y lo que un mozo ya recibió en efectivo se le descuenta de su sobre, porque ya lo tiene en el bolsillo —sin eso se le paga dos veces y la caja termina el mes con un faltante que nadie sabe explicar.
Lo vendido, cómo va contra el mismo martes de la semana pasada, si la caja cuadró y qué se acabó. Para que no tengas que entrar a saber cómo fue el día.
Las plataformas ven el pedido entrar y salir. Nosotros vemos lo que pasa en medio, y de ahí salen números que nadie más tiene.
Compras un kilo entero y te quedan 600 gramos limpios. Cuando el sistema lo sabe, el food cost sube de 26% a 30% — y ese 4% era margen que creías tener.
Pegas el extracto y el sistema empareja cada depósito con su venta. Descubre solo cuánto se queda tu banco, mirando tus propios datos.
Un pedido de S/100 en el salón y otro en Rappi no valen lo mismo. Esa diferencia es la que decide tus precios, y hoy nadie te la calcula.
Nada. El efectivo esperado ni siquiera llega al navegador. Se cuenta primero y se compara después, que es la única forma de que un arqueo signifique algo.
Ocupa una silla igual, pero no come lo mismo. Contarlo como uno hunde el ticket promedio de toda mesa familiar y hace parecer que el domingo fue malo.
Los que hagan falta. Se sigue trabajando y todo se sincroniza solo cuando vuelve la señal.
Producto fresco, mermas que duelen y un food cost que hay que mirar todos los días.
Hora punta feroz, delivery propio y comandas que no pueden perderse.
Mostrador rápido, producción propia y carta que cambia por horario.
Sin salón: solo Rappi, PedidosYa y tu propio enlace. Tienes un plan hecho para eso.
Boletas y facturas con IGV desagregado, series y numeración correlativa.
Conecta con tu facturador · Modo demostración para empezarEfectivo, tarjeta, Yape, Plin y transferencia, en un cobro o repartido entre varios.
Pasarelas para el cobro de tu suscripciónLos pedidos de las apps entran a la misma cocina y a la misma caja que los del salón.
Rappi · PedidosYaComandas por estación y comprobantes en impresora térmica, por red o por cable.
Compatible con impresoras ESC/POSLa mensualidad más la comisión que te cobran hoy, contra Resteka con el plan Regular y 0% de comisión.
Todo incluido: sin costo de instalación, sin permanencia y sin cobrarte por cada módulo aparte. Cuesta prácticamente la mitad que la alternativa más conocida del mercado. Los precios no llevan IGV.
Esa última frase tiene cuentas detrás: compáralo con Restaurant.pe, Bistrosoft y Loyverse, con los precios de cada uno leídos en su propia página.
Para cocinas sin salón: vendes por internet, cocinas y repartes.
Todo lo esencial para que tu restaurante opere desde el día uno.
restaurant.pe cobra S/ 390 por su plan equivalente. Ahorras S/ 241 al mes.
Suma el control de insumos, recetas y compras para saber cuánto dejas.
restaurant.pe cobra S/ 490 por su plan equivalente. Ahorras S/ 261 al mes.
Para varios locales: producción, análisis profundo y todo centralizado.
restaurant.pe cobra S/ 650 por su plan equivalente. Ahorras S/ 301 al mes.
Al año se paga por adelantado y sale un 25% más barato. Puedes cambiar de plan cuando quieras, y si te vas te llevas tus datos exportados. Sin permanencia.
Todos los planes traen la pantalla de comprobantes: series, historial y notas de venta. Emitir de verdad a la SUNAT lo hace un facturador autorizado, y contratarlo por tu cuenta cuesta S/ 70 al mes. Con nosotros son S/ 50, con 500 comprobantes al mes incluidos.
Lo eliges al contratar y no es obligatorio: si ya facturas con otro proveedor, sigues con el tuyo y no pagas nada extra. Si te pasas de los 500, te avisamos desde los 50 restantes y compras otros 500 por S/ 15. Las notas de venta internas no cuentan, porque no van a la SUNAT.
| Dark KitchenS/ 129/mes | BasicS/ 149/mes | RegularS/ 229/mes | ProS/ 349/mes | |
|---|---|---|---|---|
| Lo que trae el plan | ||||
| Punto de venta y comandas | ||||
| Caja, turnos y arqueo | ||||
| Carta y precios | ||||
| Modificadores y notas al plato | ||||
| Combos y menús | ||||
| Ficha de clientes | ||||
| Reportes de venta | ||||
| Promociones | ||||
| Descuentos con control | ||||
| Pantalla de cocina | ||||
| Comprobantes, series y notas de venta | ||||
| Carta digital con QR | ||||
| Delivery propio | ||||
| Zonas de reparto y tarifas | ||||
| Almacén e inventario | — | |||
| Compras y proveedores | — | |||
| Recetas y costo por plato | — | |||
| Kárdex de movimientos | — | |||
| Rappi y PedidosYa | — | |||
| Cuenta corriente de clientes | — | |||
| Reservas | — | |||
| Reportes financieros | — | — | ||
| Kiosco de autoservicio | — | — | ||
| Personal y planilla | — | — | ||
| Producción y porcionado | — | — | — | |
| Consolidado entre locales | — | — | — | |
| Varios locales | — | — | — | |
| Complementos | ||||
| Asistencias y horarios | +S/ 69 | +S/ 69 | +S/ 69 | |
| Encuestas | +S/ 49 | +S/ 49 | +S/ 49 | |
| Delivery Pro | +S/ 79 | +S/ 79 | ||
| Almacén móvil | +S/ 59 | +S/ 59 | +S/ 59 | |
| Producción en tablet | +S/ 59 | +S/ 59 | +S/ 59 | |
| Puntos y fidelización | +S/ 69 | +S/ 69 | +S/ 69 | |
| CRM | +S/ 89 | +S/ 89 | +S/ 89 | |
| Analítica avanzada | +S/ 89 | +S/ 89 | +S/ 89 | |
| Costos, gastos y metas | +S/ 49 | +S/ 49 | +S/ 49 | |
| Facturación electrónica | +S/ 50 | +S/ 50 | +S/ 50 | +S/ 50 |
| Límites | ||||
| Locales | 1 | 1 | hasta 2 | hasta 5 |
| Usuarios | 15 | 15 | 40 | sin tope |
Los complementos que no vienen incluidos se contratan por separado y se cobran por mes, también en los planes anuales: así se pueden dar de baja cuando dejen de hacer falta.
Sigues trabajando. Abres mesas, tomas pedidos y los mandas a cocina sin señal: se guardan en el aparato y suben solos cuando vuelve el internet, sin que nadie tenga que hacer nada. Lo único que espera es cobrar y emitir comprobantes, y es a propósito: un cobro que nadie puede verificar y un correlativo inventado son problemas peores que esperar diez minutos. Arriba, en la barra, sale un aviso mientras no hay señal.
No. Migramos tu carta, tus clientes y tu inventario sin costo. Nos pasas lo que tengas —una exportación, un Excel, o incluso fotos de la carta— y lo dejamos cargado antes de que empieces. Lo normal es que en un día estés vendiendo.
Sí, y tienes dos caminos. Si ya tienes tu facturador electrónico, lo conectas desde Ajustes con tu RUC y tu razón social y no pagas nada extra. Si no lo tienes, te lo damos por S/ 50 al mes con 500 comprobantes incluidos —contratarlo directamente cuesta S/ 70—, y lo eliges al contratar tu plan. En los dos casos emites con el IGV desagregado, tus series y numeración correlativa. Mientras lo configuras, el sistema funciona en modo demostración para que pruebes todo sin emitir nada real.
No. Escaneas el QR de la factura o pegas el XML que te mandó el proveedor, y la compra se llena sola con las cantidades, los costos y el proveedor. Aprende cómo escribe cada mayorista, así que a la segunda factura de ese proveedor ya viene resuelta. Nada se guarda solo: lo revisas y le das a registrar, porque un monto mal leído que entrara al almacén sin que nadie lo mirara no se descubre hasta que el contador cierra el mes.
Casi nunca. Resteka corre en el navegador: sirve una tablet, una laptop o el celular de tu mozo. Si ya tienes impresora térmica, funciona — trabajamos con el estándar ESC/POS, que es el que usa prácticamente todo el mercado. Antes de que compres nada, revisamos contigo lo que ya tienes.
Puedes vender el mismo día: cargas tu carta, das de alta a tu equipo y armas tu salón. Lo que toma un poco más es lo que de verdad deja plata —las recetas con su costo, el inventario, los proveedores—, y ahí te acompañamos durante el primer mes.
Ninguna. Pagas mes a mes y cancelas cuando quieras. Si te vas, te entregamos tus datos exportados —ventas, clientes, inventario— sin discutir. Preferimos que te quedes porque te sirve, no porque te tenemos amarrado.
Porque un sistema de S/ 60 es una caja registradora con facturación, y eso resuelve cobrar — no resuelve saber cuánto te deja cada plato ni dónde se te va la merma. Resteka trae el ciclo completo, sin cobrarte cada módulo aparte y sin límite de comprobantes. Dicho esto: si lo único que necesitas es emitir boletas y cuadrar la caja, una opción más barata te va a servir y te lo decimos de frente. Preferimos eso a venderte algo que no vas a usar.
Entra a la demostración con un restaurante de verdad, tócalo todo, y decide después. No pedimos tarjeta ni número de teléfono.
Código del local: demo · PIN de la dueña: 1111
YA ESTÁ EN LAS DOS TIENDAS
La misma cuenta en el navegador, en el teléfono y en la tablet. El mozo toma el pedido en la mesa, la cocina lo ve al instante y tú miras cómo va tu local desde donde estés.
También funciona desde el navegador, sin instalar nada.